Benidorm es mucho más que un paraíso turístico lleno de rascacielos y playas soleadas; es una ciudad con un alma profunda, moldeada por siglos de historia y tradiciones arraigadas que a menudo pasan desapercibidas entre los flashes de las cámaras y el bullicio de los turistas. Detrás de su vibrante fachada moderna, se esconde un legado milenario que habla de pescadores valientes, leyendas religiosas y una vida rural que una vez dominó este rincón del Mediterráneo. Para quienes se adentran en su corazón, Benidorm revela una cara menos conocida, pero igual de fascinante, donde la tradición y la modernidad se entrelazan de manera única. Quédate y descubre con nosotros la historia y tradición de Benidorm.

Historia y tradición de Benidorm, puntos clave
1. Orígenes y fundación
La historia de Benidorm se remonta a la época de los íberos y los romanos, aunque fue oficialmente fundada como una villa en 1325 por el Almirante Bernat de Sarrià bajo el reino de Jaime II de Aragón. Durante siglos, Benidorm fue un modesto pueblo de pescadores, centrado en la actividad marítima y la pesca, especialmente de atún, que era una de sus principales fuentes económicas.
2. La pesca y la «almadraba»
Una de las tradiciones más importantes de Benidorm fue la práctica de la «almadraba», un sistema de pesca utilizado para capturar atunes que migraban por el Mediterráneo. Este método de pesca fue fundamental para la economía del pueblo hasta mediados del siglo XX. La Almadraba de Benidorm tuvo su auge en los siglos XVIII y XIX, y las familias de pescadores pasaban meses en el mar durante la temporada de pesca. Aunque la almadraba ha desaparecido en la actualidad, sigue siendo parte esencial de la memoria histórica de la ciudad.
3. La Virgen del Sufragio
Una de las tradiciones más queridas y arraigadas de Benidorm es la devoción a la Virgen del Sufragio, patrona de la ciudad. Según la leyenda, en 1740 apareció un barco en llamas frente a las costas de Benidorm, el cual fue remolcado por pescadores hacia la playa. Temiendo que el barco pudiera portar alguna enfermedad, las autoridades decidieron quemarlo. Sin embargo, en el interior de la embarcación encontraron una imagen intacta de la Virgen, que fue considerada milagrosa. Desde entonces, la Virgen del Sufragio es la patrona de la ciudad y cada 16 de marzo se celebra una gran fiesta en su honor, la Fiesta Mayor Patronal.
4. Fiestas tradicionales
Además de la Fiesta Mayor en honor a la Virgen del Sufragio, Benidorm celebra otras festividades que reflejan su identidad histórica y cultural:
- Fiestas de Moros y Cristianos: Esta festividad, común en muchos pueblos de la Comunidad Valenciana, se celebra a finales de septiembre. Las comparsas de moros y cristianos recrean las batallas entre ambos bandos, acompañadas de música, desfiles y pólvora. Estas fiestas simbolizan el pasado medieval de la región y su relación con las luchas entre musulmanes y cristianos.
- Las Fallas de Benidorm: Aunque las Fallas son más conocidas en Valencia, Benidorm también participa en esta tradición. En marzo, grandes esculturas de cartón, conocidas como «ninots», se colocan en las calles, y al final de la festividad, se queman en una gran hoguera.
5. Cultura agrícola
Antes del auge turístico, Benidorm también tuvo una importante tradición agrícola, especialmente en el cultivo de almendros, olivos y cítricos. La vida rural, con sus masías (caseríos), daba forma a la economía y el paisaje de la región. Hoy, aunque el turismo domina, la cultura agraria sigue viva en las costumbres y el estilo de vida de algunos de los habitantes más antiguos.
6. Transformación turística
A mediados del siglo XX, Benidorm experimentó una transformación radical. Bajo el liderazgo del alcalde Pedro Zaragoza Orts, la ciudad adoptó una política que favorecía el desarrollo turístico. A partir de los años 1950, comenzó la construcción de hoteles y rascacielos, convirtiéndose en un modelo del turismo de sol y playa. Zaragoza también es recordado por haber permitido el uso del bikini en las playas de Benidorm, algo que en ese momento era controvertido en España bajo la dictadura franquista.
7. Gastronomía local
Aunque el turismo ha traído una gran diversidad culinaria, la gastronomía tradicional de Benidorm se basa en productos locales y en la dieta mediterránea. Los platos más típicos incluyen:
- Arroz a banda: Un plato de arroz cocido en caldo de pescado, acompañado por pescados y mariscos.
- Cocas: Una especie de torta salada que puede llevar verduras, anchoas o embutidos.
- Suquet de peix: Un guiso de pescado, típico de las zonas pesqueras.
8. El casco antiguo y su encanto
A pesar de la modernización, el casco antiguo de Benidorm conserva el encanto de un pueblo mediterráneo. Sus calles empedradas, casas encaladas y la iglesia de San Jaime y Santa Ana, que data del siglo XVIII, ofrecen una ventana al pasado. Desde el «Balcón del Mediterráneo», una hermosa plaza con vistas al mar, los visitantes pueden disfrutar de vistas panorámicas que contrastan con los rascacielos modernos de la ciudad.

9. Relación con el mar
La conexión de Benidorm con el mar sigue siendo uno de los aspectos más importantes de su historia. El mar ha definido su economía, sus tradiciones y su cultura. Aunque la pesca ha perdido importancia frente al turismo, el mar sigue siendo el alma de la ciudad, y la bahía de Benidorm, con sus dos playas principales (Levante y Poniente) sigue siendo el mayor atractivo natural.
10. La otra cara de Benidorm
Hoy en día, Benidorm es famosa por sus fiestas nocturnas, el turismo masivo y sus altos rascacielos, pero aquellos que buscan su lado más tradicional pueden encontrarlo en su casco antiguo, en sus fiestas religiosas y populares, y en los recuerdos de su pasado como pueblo pesquero. La convivencia de lo moderno con lo tradicional es parte de lo que hace única a esta ciudad.
En conclusión, aunque Benidorm es ampliamente conocida como un destino turístico moderno, detrás de su fachada de rascacielos y playas hay una historia rica, basada en tradiciones marineras, fiestas populares y una profunda conexión con el Mediterráneo que sigue viva en su cultura. Historia y tradición en Benidorm siempre irán de la mano.




